Quienes ofrecen un gran servicio son recordados con profundo agrado, ejemplo vivo de esta frase han sido Mariela Jaén de Vargas, Sorangel Carrillo y Máxima Zárate, quienes durante años formaron parte de nuestra institución y han decidido acogerse a sus retiros.
Elidya Espinosa, enfermera Jefa en el Hospital del Niño, dijo sentirse orgullosa de haber contado con el profesionalismo de esta tres mujeres que siempre se destacaron en sus labores por el alto sentido de responsabilidad, compromiso y calidad para la realización de su trabajo.
Mencionó que Jaén de Vargas quien se desempeñó como Técnica de Enfermería, inició sus labores en 1978 después de laborar en el centro de Salud del corregimiento de Don Bosco. Laboró sus últimos años en el área de Consulta especializada, siempre de manera silenciosa pero tratable.
En tanto, Carrillo, laboró por 36 años en el Hospital del Niño, principalmente en el área de Terapia Respiratoria, de hecho fue una de las primeras técnicas en enfermería en ser capacitada en tratamientos como el de inhaloterapia cuando aún el servicio no había sido establecido formalmente.
Para esta colaboradora, dice Espinosa, siempre había tiempo para hacer algo más, dedicada en pleno a su trabajo y cumplida al cien por ciento en sus horarios y asignaciones.
Finalmente Máxima Zárate, fue una enfermera que ingresó a la institución en el año 1991 y aunque rotó en todas las áreas del Hospital sirvió durante muchos años en el área de Cuidados Intensivos, en el año 2005 fue trasladada al Salón de Operaciones donde llevaba el Programa de Anestesia.
Una profesional de la más alta calidad, caracterizada por su orgullo de ser interiorana y ser una persona directa en abordar las diversas situaciones.
Desde la familia del Hospital del Niño deseamos agradecer todos los años de servicio en el que estas mujeres se entregaron en cuerpo y alma a sus labores en nuestra institución.
Máxima Zárate
Sorangel Carrillo y Mariela Jaén de Vargas

