Tal vez no muchos de ustedes recuerdan el primer día que empezaron  a trabajar, pero quién sí tiene ese día muy presente es Marisol Villarreal, principalmente ahora que se retira del Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel, después de 33 años de servicios.

Marisol es ecónoma en el Servicio de Nutrición y Dietética, cuenta que cuando vino por primera vez al Hospital, lo hizo porque se le había ofrecido ser parte del equipo de trabajo de una guardería que sería habilitada para los hijos de los funcionarios, sin embargo, al no concluirse el proyecto fue designada en el área de Nutrición.

Fue allí cuando comenzó oficialmente sus labores dentro de la institución y en sus propias palabras el primer día no fue lo que ella esperaba.

Y es que por el año 1986 en el Hospital del Niño se usaban cubiertos de aluminio, además de platos y vasos de vidrio y solo habían, si acaso, 60 de cada uno. Marisol recuerda que en su primer día de trabajo le pusieron a fregar en la hora del almuerzo.

“Para mí fue un día bastante triste… yo solo escuchaba cuando gritaban cubiertos, platos, vasos… porque se acababan muy rápido y tocaba fregar a la misma velocidad, yo básicamente me mantuve fregando platos por más de una hora. Recuerdo que cuando llegué a mi casa lo hice llorando y le dije a mis padres que nos estaba para eso, la verdad es que no quería volver”, narra Marisol.

No obstante, tal y como le había dicho su padre en ese primer día, “vendrían días mejores y cosas buenas” y así fue como Marisol estuvo rotando por varias áreas hasta que en el 2001, aproximadamente, fue asignada a su puesto actual de ecónoma.

Marisol ha estado a cargo en los últimos años de varias secciones del Servicio de Nutrición y Dietética del Hospital del Niño, por ejemplo, creación de menú, hacer las etiquetas para los alimentos de los niños con dietas especiales, censo de todos los que acuden a comer en la cafetería, supervisar el personal, recibir los pedidos de la despensa, etc.

Este 30 de julio es el último día de Marisol en el Hospital del Niño y dice que se va con la satisfacción del deber cumplido. Con su voz entrecortada y sus ojos al borde de las lágrimas asegura que siempre hizo su trabajo con mucho respeto, responsabilidad y amor.

Sus compañeras y compañeros dan fe de ello, la describen como una buena compañera, responsable y empática, de hecho es considerada como una “líder 5 estrellas” un “recurso humano invaluable”.

De ahora en adelante, Marisol dice que se dedicará a descansar y disfrutar de estar en su hogar.